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A diferencia de unos prismáticos, la imagen que muestran los
buscadores (excepto algunos modelos) está invertida, es decir,
lo que vemos a la izquierda aparece a la derecha y lo que
vemos arriba aparece abajo, pero con unas cuantas horas
lograremos adaptarnos a este inconveniente. Piensa además que
los telescopios astronómicos también muestran las imágenes
invertidas, cosa que no suele importar mucho en astronomía,
pero sí si quieres ver paisajes diurnos. Con un poco de
práctica verás que también te acostumbras a ver el cielo del
revés.
Antes de la primera observación a través del telescopio, lo
primero que tendremos que hacer es acoplar y orientar
correctamente el buscador respecto al tubo del telescopio,
para ello, durante el día, hemos de dirigir nuestro
telescopio, con los mínimos aumentos posibles, hacia algún
objeto lo más lejano posible y fácil de identificar, por
ejemplo: la cima de una montaña, una farola o la matrícula de
un coche. Una vez elegido el objeto, hemos de fijar los
seguros del telescopio para que no se mueva y hemos de mirar
por el buscador. Lo primero que hemos de hacer es enfocarlo
correctamente, aunque no todos los buscadores pueden ser
enfocados (si es así no te servirá para encontrar cosas). Una
vez enfocado hemos de centrar la imagen de tal forma que el
objeto que estamos viendo a través del ocular se encuentre
justo en el centro de la cruz. Una vez lo hemos centrado
podemos probar a apuntar con el buscador a cualquier otro
objeto y comprobar que a través del ocular lo vemos bien
centrado.
Bueno, hasta este momento tenemos el buscador bien centrado
para la observación diurna, pero cuando queremos ver objetos
del firmamento comprobaremos que ese centrado no nos sirve,
porque lo hemos centrado observando un objeto muy cercano,
comparado con los objetos que veremos a través del telescopio.
Por la noche, lo primero que hemos de hacer es dirigir el
buscador hacia algún cuerpo brillante y puntual, por ejemplo
una estrella o un planeta brillante. Veremos que ese objeto no
aparece centrado en el ocular de mínimos aumentos cuando
miremos a través del telescopio. Lo que tenemos que hacer es
centrarlo con los mandos del movimiento, desenroscar
ligeramente los tornillos del buscador y centrarlo
correctamente. Si quieres puedes volver a liberar los mandos y
buscar otra estrella brillante y comprobar que aparece
centrada en el ocular. Una vez comprobado ponemos el ocular
que nos ofrezca un poco más de aumentos y comprobamos que
centrando nuestro buscador hacia algún objeto, éste también
aparece bien centrado en la imagen del ocular, si eso no fuera
así tenemos que volver a fijar los seguros de los movimientos
de la montura y modificar ligeramente la posición de los
tornillos que sujetan al buscador. Una vez realizado el cambio
podemos volver a intentar encontrar algo mirando por el
buscador y luego por el ocular. Finalmente volvemos a repetir
los mismos pasos con el ocular que nos ofrezca los mayores
aumentos.
Como comprobarás suele ser muy difícil que el buscador esté
bien centrado a los máximos aumentos, por lo que cuando
queremos ver un objeto del firmamento lo primero que hacemos
es situar el ocular que nos ofrezca los menores aumentos,
luego buscamos el objeto a través del buscador (si es lo
suficientemente brillante), fijamos los seguros de los ejes
cuando el objeto se encuentre en el centro del campo visual de
ese ocular y vamos cambiando de aumentos si es necesario.
Todo esto parece complicado, pero una vez estés en ello verás
que no lo es tanto.
El buscador es una de las piezas fundamentales de un
telescopio, porque nos ofrece una primera aproximación a lo
que queremos ver, de forma muy similar a la que nos ofrece
unos prismáticos (por eso insisto en familiarizarse con ellos
porque luego nos será mucho más fácil encontrar objetos a
través del buscador, que nos ofrece una imagen muy similar,
aunque invertida). Desgraciadamente, incluso en los
telescopios más grandes, el buscador suele ser muy pequeño y
de mala calidad. Suelen ofrecer unos 6x (aumentos) y suelen
tener unos 30 mm de diámetro (6x30). Si puedes te recomiendo
que recicles unos viejos prismáticos estropeados o
descentrados, les quites el objetivo (preferiblemente que sean
de unos 50 mm de diámetro) y el ocular y los acoples a un tubo
(a mí me fue muy bien un tubo del líquido para las lentillas)
y luego lo fijes de alguna forma (para manitas) al tubo del
telescopio. Con él podrás centrar muchísimos más objetos y te
será mucho más fácil encontrar las cosas, además el campo de
visión es el mismo que el de unos prismáticos. Puedes hacerte
la cruz acoplando dos pequeños hilos de cobre a la base del
ocular. Hay quienes utilizan tela de araña de una telaraña
abandonada para hacer esa cruz y así poder apuntar con mucha
más precisión al objeto que queremos ver, pero eso conlleva
mucha más precisión y paciencia. A veces pueden encontrarse
prismáticos de segunda mano a buen precio que pueden servirte
para hacerte este "fabuloso" buscador.
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